Voluntariado Buen Samaritano

"Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia."

Lucas 10, 25 -37.

¿Querés acompañar a Jesús en los que sufren?

 

Cada uno puede ayudar con un pequeño gesto, dedicando al menos un poco de tiempo a las personas que más lo necesitan. Buen Samaritano es un grupo de jóvenes que tienen como objetivo transmitir a los que pasan una situación dificil el infinito amor de Dios hacia sus hijos. 

¿Que hacemos?

 

Acompañamos en su dolor a personas que se encuentrasn en situaciones dificiles, en tres lugares distintos: 

  • Algún Hospital de la Capital (En 2011 fue el Argerich, y en 2012 el Fernández)
  • La Casa del Reencuentro, una iniciativa de la Parroquia, ubicada en La Boca.
  • La Residencia de la Misericordia, de adultas mayores, en Recoleta.

 

Ademas nos reunimos en la Parroquia del Pilar para formarnos como cristianos comprometidos en la fe. 

¿Cuando se realizan las visitas?¿Como participar?

 

'Señor, ¿cuándo te vimos hambrientos, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?' Y el Rey les responderá: 'Os aseguro que en la medida que lo hicisteis con el más pequeño de mis hermanos, lo hicisteis conmigo". Mateo 25, 31-46.

Se visita una vez por mes cada lugar, los Sábados de 16 a 19 aproximadamente.

Estás cordialmente invitado a formar parte del equipo del Buen Samaritano! Si te interesa ponete en contacto con nosotros.

 

El que entre ustedes quiera ser grande, deberá servir a los demas. 

Mt 20:26

 

Hazme un Instrumento

Señor,
haz de mi un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio,
yo ponga el amor. 
Que allá donde hay ofensa,
yo ponga el perdón. 
Que allá donde hay discordia,
yo ponga la unión. 
Que allá donde hay error,
yo ponga la verdad. 
Que allá donde hay duda,
yo ponga la Fe. 
Que allá donde desesperación,
yo ponga la esperanza. 
Que allá donde hay tinieblas,
yo ponga la luz. 
Que allá donde hay tristeza,
yo ponga la alegría. 
 
Oh Señor,
que yo no busque tanto ser consolado,
cuanto consolar, 
ser comprendido,
cuanto comprender, 
ser amado, cuanto amar. 
 
Porque es dándose
como se recibe, 
es olvidándose de sí mismo
como uno se encuentra a sí mismo, 
es perdonando,
como se es perdonado, 
es muriendo
como se resucita a la vida eterna.
 
 

¿Queres sumarte?

Escribí a:

  • Santiago Varela:  This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
  • Secretaría Parroquial. Contacto

 

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